Trump insiste en que los cárteles controlan México

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El mandatario republicano afirma que Washington mantiene conversaciones de seguridad con el Gobierno mexicano, aunque reitera sus señalamientos sobre el poder de las organizaciones criminales.

Washington, D. C.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró que los cárteles del narcotráfico ejercen el control de México y aseguró que se lo ha dicho directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien, según su versión, no recibe bien esos señalamientos. El mandatario republicano sostuvo que ambos gobiernos mantienen conversaciones en materia de seguridad, pero insistió en que las organizaciones criminales representan un problema central para el país vecino.

“Los cárteles gobiernan México”, declaró Trump. Añadió que su administración todavía no ha comenzado a desplegar todo el alcance de sus acciones contra el narcotráfico. Sus palabras mantienen la presión política de Washington sobre el Gobierno mexicano y colocan nuevamente la seguridad bilateral en el centro de la relación entre ambos países.

Trump afirmó, además, que la entrada de fentanilo a Estados Unidos disminuyó 64 por ciento. Sin embargo, en las declaraciones citadas no identificó el periodo de comparación, la fuente estadística ni la metodología utilizada para calcular esa reducción. Sin esos elementos, la cifra no puede evaluarse de manera independiente ni establecerse con precisión qué cambio representa.

El presidente estadounidense dijo que su Gobierno trabaja con México, aunque utilizó esa referencia a la cooperación para insistir en su diagnóstico sobre el poder de los grupos criminales. “Se lo digo a la Presidenta de México. A ella no le gusta escucharlo”, afirmó, sin aportar en ese momento pruebas específicas que demostraran que los cárteles controlan el conjunto de las instituciones o del territorio mexicano.

En el mismo mensaje, Trump describió a Sheinbaum como “una gran mujer” y “una mujer maravillosa”, antes de reiterar sus acusaciones. La combinación de elogios personales y señalamientos políticos deja abierta la tensión entre el tono diplomático y la dureza de su discurso sobre México.