Acosta Naranjo afirma que Ebrard y Samuel García forman un nuevo partido.

03022026samuelebrard1
Adncoahuila

En la política mexicana, casi nada se dice al azar. Guadalupe Acosta Naranjohizo un señalamiento que no es menor: detrás de la organización “México Tiene Vida A.C.”, que busca convertirse en partido político nacional, estarían dos figuras de peso. El gobernador de Nuevo León, Samuel García, como financiador; y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, como arquitecto de la estructura. No es una versión marginal: es una advertencia lanzada desde dentro del propio ecosistema político.

Acosta Naranjo, integrante de SomosMX, sostuvo que el dinero fluye desde Monterrey y que la maquinaria política proviene del círculo cercano a Ebrard. Lo dijo sin rodeos, en entrevista radiofónica, con Luis Cárdenas, con una naturalidad que sólo se permite quien sabe que ese tipo de movimientos se comentan desde hace tiempo en los pasillos del poder. “Eso lo saben quiénes están en política”, afirmó, como quien recuerda una obviedad incómoda.

El señalamiento se inserta en un contexto más amplio: la creciente tensión interna en Morena. Acosta Naranjo habló de una “guerra civil interna”, una lucha soterrada por posiciones, futuro y supervivencia política. Citó como ejemplos la salida de Adán Augusto López de la coordinación en el Senado y los cuestionamientos sobre la revocación de mandato en Oaxaca. Para el observador atento, no son hechos aislados, sino síntomas de una fractura más profunda.

La respuesta de Marcelo Ebrard fue inmediata. Su equipo negó cualquier vínculo con “México Tiene Vida A.C.” y rechazó conocer siquiera a la organización. Aseguraron que la relación con Samuel García es estrictamente institucional y calificaron las versiones como falsas. El periodista Luis Cárdenas, receptor de la aclaración, fue más lejos y las definió como una “vulgar mentira”, elevando aún más la temperatura del debate.

Así, el tablero político suma una nueva pieza. Acusaciones, desmentidos y silencios estratégicos conviven en un momento donde Morena enfrenta tensiones internas y donde los proyectos alternos comienzan a asomar. Nada está probado aún, pero en política el simple hecho de que una versión circule ya tiene efectos. Y cuando el poder se siente amenazado, suele reaccionar antes de que las grietas se vuelvan visibles.