Corrupción sin freno: México empeora en el ranking global
El Índice de Percepción de la Corrupción 2025 confirma el deterioro institucional del país y su rezago frente al mundo y la OCDE. Con 26 puntos, México registra uno de sus peores resultados históricos y se mantiene entre los países más corruptos del planeta.
México volvió a caer en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025. Obtuvo 26 puntos de 100. Es uno de sus peores registros históricos. El país se colocó entre los más corruptos del mundo según la medición de Transparency International. No es una sorpresa. Es una confirmación.
En el promedio global, la corrupción avanza. La mayoría de los países no supera los 50 puntos. Incluso democracias consolidadas retroceden. El informe señala que la corrupción debilita a los Estados y empeora la vida diaria de la gente. Menos servicios. Más violencia. Más impunidad.
En el continente americano, el panorama es adverso. La región permanece estancada. Canadá y Uruguay resisten en la parte alta de la tabla. Venezuela, Nicaragua y Haití se hunden en el fondo. México no está entre los peores del continente, pero se acerca peligrosamente a ese grupo.
En América Latina, el contraste es claro. Uruguay y Chile conservan instituciones fuertes. Brasil y Colombia se mantienen en la medianía. México cae por debajo de sus pares económicos y políticos. El informe subraya la relación directa entre corrupción, crimen organizado y captura del Estado.
El retroceso mexicano es más grave cuando se le compara con la OCDE. México ocupa el último lugar entre sus miembros. Está por debajo de países con menor ingreso y menor desarrollo institucional. La percepción de corrupción no mejora. Se estanca o empeora año tras año.
El informe deja una conclusión simple. La corrupción no es un problema abstracto. Es una forma de gobierno. En México, mina la democracia, encarece la vida y alimenta la violencia. El país no avanza. Permanece atrapado. Y el costo lo pagan los ciudadanos.