EU advierte que los cárteles serán objetivos militares, endurece sus posturas
Para el gobierno mexicano, el desafío será contener a las organizaciones criminales y, al mismo tiempo, preservar la soberanía nacional ante una administración estadounidense que asegura estar dispuesta a perseguir a sus enemigos «con todo el peso» de su aparato de seguridad.
Ciudad de México.— Estados Unidos elevó el tono de su ofensiva contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al anunciar que mantendrá operaciones internacionales contra sus dirigentes y advertir que las organizaciones criminales designadas como terroristas serán perseguidas con todos los recursos disponibles. Terry Cole, director de la Administración de Control de Drogas (DEA), aseguró que la agencia nunca había concentrado tanta atención en el CJNG y sus líderes, a los que responsabilizó de provocar un número récord de muertes entre ciudadanos estadounidenses.
Durante una conferencia en la que se anunciaron acusaciones contra cuatro presuntos integrantes del grupo criminal en República Checa, Cole afirmó que la estrategia estadounidense tendrá alcance global. Señaló que las investigaciones involucraron a oficinas de la DEA en Viena, Ciudad de México, Cartagena, Portugal, Tampa y Nueva York, y recordó que Washington ofreció recientemente recompensas por hasta 100 millones de dólares relacionadas con la búsqueda de integrantes del CJNG.
La presión no se limita a la DEA. Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos, advirtió desde Panamá que los cárteles que trafiquen drogas por tierra o representen una amenaza para ciudadanos estadounidenses podrían convertirse en objetivos militares. El funcionario sostuvo que Washington pretende aprovechar las capacidades desarrolladas durante décadas en operaciones contra organizaciones terroristas como el Estado Islámico y Al-Qaeda para combatir a las redes criminales en América Latina.
Hegseth afirmó además que el Comando Sur y el Comando Norte trabajan coordinadamente para neutralizar organizaciones dedicadas al tráfico de cocaína y fentanilo, mientras Washington busca ampliar la cooperación con gobiernos de la región, entre ellos Colombia y Ecuador. La advertencia representa un endurecimiento significativo del lenguaje utilizado por la administración de Donald Trump, al plantear que la estrategia estadounidense podría ir más allá de la persecución judicial y las operaciones antidrogas tradicionales.
El nuevo escenario coloca a México ante una presión creciente. La designación del CJNG como organización terrorista por parte de Estados Unidos y las amenazas de emplear capacidades militares contra los cárteles elevan el riesgo de una mayor tensión bilateral y plantean interrogantes sobre los límites de la cooperación en materia de seguridad. Para el gobierno mexicano, el desafío será contener a las organizaciones criminales y, al mismo tiempo, preservar la soberanía nacional ante una administración estadounidense que asegura estar dispuesta a perseguir a sus enemigos «con todo el peso» de su aparato de seguridad.
Fuente: agencias.